El otro lado oscuro de la moneda de los súper-fans

Tener súper-fans de un negocio es uno de los activos más valiosos que puedes tener como empresa aunque si no tienes cuidado se pueden convertir en una pesadilla.

El otro día hablé de cómo conseguir súper-fans en tu negocio. Es un “fenómeno” que he vivido en todos mis negocios en los últimos 12 años como emprendedor. Mi experiencia es que siempre que haces las cosas un poco diferentes al resto, tienes una oportunidad para emocionar. Esta emoción en ocasiones se convierte en admiración.

super-fan-enemigoDerechos de foto de Adobe Stock

Mi experiencia con los súper-fans ha sido mixta en los últimos años. Esto es la forma en la que puedes detectar un súper-fan:

  • Buscan el contacto contigo y con tu marca varias veces por semana o incluso a diario.
  • Difunden prácticamente todos tus contenidos que compartes en redes.
  • Son impacientes y pueden cambiar rápidamente de humor.

Sobre todo este último punto hace que en ocasiones un súper-fan se puede convertir en un súper-enemigo. Con el paso del tiempo algunos pocos se vuelven cada vez más exigentes a la hora de demandar tu atención. Cuando intentas darles a entender (de forma educada) que no puedes estar a la altura de sus expectativas, la cosa se vuelca.

  • Comparten contenido y rumores para dañar tu reputación.
  • Se convierten en súper-fans de tu competencia.
  • Intentan dañar activamente tu reputación entre clientes tuyos.

Por suerte nada más he vivido esta experiencia en 2 ocasiones en 14 años. También hubo variaciones más leves de personas que no llegaron a tal extremo.

Me gustaría poder darte un consejo para evitar esta evolución pero en realidad no la tengo. No soy psicólogo y no puedo ver ni entender lo que sucede en las cabezas de estas personas. Por suerte (toco madera), en estos últimos años ya no he vuelto a tener ningún caso de súper-fan convertido en súper-enemigo pero era importante mencionarlo. Existe el lado oscuro de la bonita historia. Estate atento, yo haré lo mismo.

Stay tuned.

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