El nombre importa cuando haces marketing

El nombre de una persona es una forma sencilla de conectar a través del marketing. También es relevante a la hora de crear una empresa. Aquí te lo cuento.

Una cosa que sé casi desde los inicios de mi carrera en el mundo online es que la elección del nombre es importante. No es tan complicado. Tiene que ser fácilmente memorable, pronunciable y sonar bien. Pues dicho esto debo admitir que ni una sola vez he cumplido con los criterios básicos. ¿Un par de ejemplos?

nombre marketingDerechos de foto de Fotolia

Mis casos de fracaso propio a la hora de elegir el nombre de empresa

Mi primera start-up. Nombre: Coguan.

Hagamos la prueba. ¿Memorable? Bueno. ¿Pronunciable? Puede pero… ¿Cómo se deletrea? Aquí hubo un poco de todo: Co1, Coone, Koguan, Cooguan, Cogaun, etc. La lista es eterna. En mi propia defensa tengo que decir que a la hora de elegir el nombre vivía en Suiza y tenía todavía un acento fuerte hablando castellano. A día de hoy ya tengo más claro cómo un español pronunciaría Coguan.

Segundo intento. Nueva empresa: Quondos.

¿Habremos aprendido algo, digo yo, no? Pues más bien poco me temo. Kuondos, Qondos, Qundos, Cundus, etc. Otra lista larga que mejor no completaremos ahora mismo. Aquí no hay excusa ninguna. Tanto a Alex nos pareció gracioso la creación del nombre que al final resume la actitud de emprender en “con dos co****”, pues eso. Quondos.

A la tercera va la vencida. Agencia: Beguerrilla.

¿Espera? Biguerrilla, Bguerrilla, Begua…. No, mejor no seguir por aquí. Otro fallo épico a la hora de elegir el nombre. Creo que en suma habré fácilmente malgastado una semana de mi vida deletreando los nombres de las diferentes empresas. En este caso evidentemente tampoco hubo ninguna excusa. Tenía más paso seguir con la “gracia” de Marketingguerrilla, Zenguerrilla (mi otro blog que probablemente no conoces, no le pongo enlace para que no pinches que tal como te conozco esto te acaba de generar curiosidad). Pues para seguir con la broma la agencia tenía que llamarse [algo]guerrilla. Y así fue.

Pero el nombre de empresa no es lo único que importa

A las personas nos gusta que nos llamen por nuestro nombre. A nivel de marketing esto se ve reflejado de muchas distintas maneras:

  • Nuestro nombre en el vaso de Starbucks para personalizar al 100% nuestro café.
  • El nombre en los envases de la Coca Cola.
  • Incluir el nombre en el asunto de un e-mail para aumentar el ratio de apertura.
  • Repetir el nombre de la persona en una llamada telefónica para conectar y conseguir su confianza.

Sabiendo que nos gusta tanto que nos llamen por nuestro nombre (y que además es efectivo a nivel de marketing) es curioso lo poco que se utiliza. De hecho muchas veces se hace justo lo contrario.

  • Confundir el nombre de la persona de contacto por copiar y pegarlo de otro mail idéntico ya enviado.
  • Directamente no poner el nombre de la persona porque hemos metido a 100 recipientes más en copia oculta (o peor todavía: en copia visible).
  • Etc.

No es tan complicado. Utiliza el nombre de tu cliente siempre que puedas. No captes únicamente el correo porque te han dicho que el ratio de conversión es más elevado si es de un campo. Sí, lo es pero tener el nombre te da una ventaja fundamental.

Vas a conectar mejor con tu comunidad, tus clientes, tu público objetivo, etc. Haz el esfuerzo, merece la pena.

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