El arte de hacer branding de tu negocio con la creación de una métrica

Las métricas son una forma elegante de combinar el branding, con el uso del producto y el prestigio para el consumidor. Podemos aprender mucho de los casos de éxito.

Las métricas forman parte de nuestra vida. Pueden servir para identificarnos como es el caso del pasaporte alemán donde figura la altura. La métrica a día de hoy se puede entender como un concepto mucho más amplio que no hace únicamente relación al metro. En los negocios entendemos bajo ello todo lo que sea medible y va mucho más allá de sus raíces históricas.

Métrica NegocioDerechos de foto de Fotolia

Métricas en el mundo de los negocios

La gamificación hace uso de métricas básicas donde se acumula el número de acciones como p.ej. el tiempo en una web, las respuestas en un foro, ejercicios realizados en un curso, etc. En el mundo de las redes sociales los seguidores son una métrica que cuando más alta supuestamente más prestigio le aporta le aporta al dueño de la cuenta. Todo el mundo dice que el tamaño no importa pero al final mienten… ;)

Lo que muchos buscan a través de las métricas es una prueba social (social proof) para no tener que fiarse únicamente de su propio criterio. De esa forma podemos echarle la culpa a los demás en el caso de que hayamos elegido mal la tienda para comprar ropa, cambiar las ruedas o cualquier otro tipo de oferta que requiere algo de confianza por parte del consumidor.

Sobre todo en el mundo del SEO las métricas son muy populares para describir la “autoridad” de un dominio. Simplificando mucho podemos entender la autoridad de una web como el grado de confianza que Google le tiene a ese sitio a la hora de recomendar otro a través de un enlace. Han surgido métricas como Page Rank (según esta web alemana ha muerto de forma definitiva), DA/ PA, Ahrefs, CF, TF, etc. para cuantificar algo que supuestamente únicamente conoce Google.

El ranking de Alexa funciona de forma inversa al resto de las métricas y esto otro ejemplo del mundo del marketing online en el que me siento más cómodo. Cuando más bajo sea esta cifra, mejor. Describe la posición de un sitio en un ranking de tráfico a nivel mundial y nacional. Aunque no sea exacto y se puede falsificar es muy popular porque sitúa una web en una mapa y la hace comparable con otras.

Casos prácticos de métricas que aumentan el prestigio de usuarios y negocio

Una cosa está clara. A los seres humanos nos encanta compararnos con otros y aunque sea únicamente para quejarnos. Empresas deberían sacar provecho de esta debilidad humana para hacer branding y reforzar su imagen de marca.

Existen algunos ejemplos donde a través de una métrica se refuerza tanto la imagen del consumidor como de la empresa:

  • El examen TOEFL y los puntos obtenidos en el mismo son una métrica para cuantificar el dominio del inglés como idioma extranjero. Para la empresa que lo aplica es una muestra de calidad porque aplica un estándar reconocido.
  • Las Estrellas de Michelin significan un gran prestigio para un chef. Para la persona que acude al establecimiento es un sello de calidad que además aporta el prestigio personal de poder decir que has comido de alguien que ha sido premiado de esta manera.
  • Las millas de Miles and More son un programa de fidelización de clientes de Lufthansa. Con el tiempo se han convertido en un juego donde se comparan egos para ver quien ha acumulado más millas a través de sus vuelos. En el mundo anglosajón se han formado comunidades, foros y blogs alrededor de esta temática.

Podemos estar de acuerdo o no sobre lo que es una métrica y lo que no. Lo cierto es que todos estos ejemplos muestran que la combinación de una métrica con nuestro producto que además aportar prestigio es un coctel perfecto para posicionar y mejorar la imagen de marca.

Al principio este post estaba titulado al principio con “cómo” pero he preferido dar un paso atrás porque es muy complicado presentar algún tipo de guía para replicar los resultados de los casos de éxito. Esto no significa que no se debería probar…

  1. El ejemplo de la guía Michelin, tal vez, se podría aplicar al mundillo bloguero. Pero en vez de estrellas, habría que inventarse otros iconos. Buen ejercicio para quienes les guste la creatividad.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *