¿Cuánto riesgo estás dispuesto a asumir para emprender?

Emprender por definición tiene un riesgo. ¿Hasta dónde estás dispuesto de ir para convertir tu sueño en realidad?

Había un tiempo donde estaba dispuesto a pagar prácticamente cualquier precio para convertir una idea en realidad. Se echaban las horas que hacía falta, se sacrificaba tiempo con amigos y en consecuencia la vida social. Daba por hecho que todo el mundo tenía que compartir mi criterio y asumir el mismo sacrificio. Uno de mis errores era confundir horas en la oficina con compromiso por la causa (y con ello me refería a la start-up que estábamos montando).

Emprender RiesgoDerechos de foto de Fotolia

El riesgo no es tanto fracasar con una idea negocio. Si, es doloroso y nadie quiere acabar con ese sello de “fracasado”. Aunque sea lento, las cosas van cambiando poco a poco. Siempre habrá algún idiota pero cada vez más personas valoran más el hecho de haberse levantado que haberse caído. El riesgo del que hablo en este post es otro.

Los temas económicos nunca me han importado. Hacerse rico gracias al hecho de haber creado una start-up nunca fue mi motivación principal para levantarse por la mañana y seguir empujando del carro. El problema es que el dinero no importa hasta que importa. Las personas vamos evolucionando en diferentes campos de forma paralela. Si las cosas van bien avanzamos tanto a nivel personal como profesional.

En los últimos 10 años me he convertido de estudiante a emprendedor. A nivel personal he madurado de un chico joven de 25 años a ser un marido con 2 hijos. Las prioridades van cambiando y con ello el nivel de riesgo que quieres asumir. En ocasiones simplemente no puedes correr un riesgo porque tienes familia que podías asumir sin ningún problema cuando eras soltero.

Ser emprendedor de una start-up es vivir al límite. No es una forma de ganarse la vida sino va mucho más allá. Es un estilo de vida. Te tiene que gustar también el sufrimiento aunque suene extraño. Te tienen que “poner” esos altibajos que vives de forma continúa. Estarás cerca de volverte loco en ocasiones y te quemarás si no te das cuenta.

No le recomiendo a nadie convertirse en emprendedor. Para la mayoría el precio que hay que pagar por vivir esta vida no merecerá la pena. No tendrán la pareja que les apoye en momentos difíciles. El riesgo es demasiado elevado. Hacerse rico como emprendedor es casi como ganar en la lotería. Existen casos que salen en las noticias pero no es lo normal.

Si quieres probar este estilo de vida hazlo cuando puedas. Hazlo cuando tu vida personal no dependa de los ingresos de cada mes para pagar la hipoteca. Hazlo con cabeza. Asume rápidamente las consecuencias y tira la toalla si las cosas no van bien. No rendirse está bien pero no te pongas a luchar contra molinos.

No quiero que esto sea un post negativo. Un momento bueno puede compensar muchos malos. Por lo menos así lo vivo yo. Si es tu caso probablemente también eres emprendedor y no te interesa vivir una vida más fácil… ;)

  1. ¡ Que bueno ! Es mas lo mismo que explicas se lo decía el otro día a una amiga que quería pasar de un negocio online a offline, “si te metes hazlo ahora que no tienes nada que perder” fue la frase que la dije.

    Responder
  2. Hola Carlos.

    Me has puesto a pensar muy a fondo, estoy en un punto donde ya me es difícil decidir qué hacer, si tiro la toalla, tiro mucho tiempo y trabajo invertidos, si no la tiro hay riesgos elevados de tirar familia, amigos y mi vida personal si no llego a concretar mi proyecto.

    ¡¡¡ Hay que pensar, y hacerlo muy bien, porque después no hay vuelta atrás en cualquier caso !!!

    Saludos.

    Responder
  3. Leí una vez que es más fácil arruinarte antes de los 30 años porque así puedes recuperarte con más facilidad. Creo que si tu intención es emprender hazlo antes que las “cargas” sean importantes, como mínimo lo que ganas en experiencia te va a servir en el futuro.

    Responder
  4. Creo que para poder emprender hay que tener no sólo una mentalidad concreta, sino también una personalidad. Hay muchos imprevistos que surgen día tras día y que pueden llegar a desquiciarte si no se piensa en frío durante unos instantes. La mayoría de personas creen que es una cuestión de actitud y que con una fórmula mágica se consigue triunfar. La realidad es otra… Ahora mismo estoy emprendiendo una idea después de fracasar hace un par de años, pero todo lo que hice me está sirviendo ahora para impulsar un proyecto que estoy seguro que funcionará. Evidentemente hay que creer en uno mismo, ya que sino es imposible cumplir los objetivos.

    No quiero enrollarme más, para los que estén en Barcelona o alrededores quiero recomendarles este servicio que pone el Ayuntamiento, no garantiza el éxito pero hace que uno no vaya tan perdido: http://masde3mesesparado.blogspot.com.es/2014/11/si-estas-en-barcelona-no-tienes-excusa.html

    Responder
  5. Muy buen artículo Carlos, me has echo pensar mucho. La verdad es que decir voy a emprender es una palabra muy fácil de decir, pero muy dificil de llevar a cabo de una forma exitosa.
    Además en este país donde vivimos (ESPAÑA) No lo ponen nada fácil. Y los gastos son muy altos, pero si queremos echar “pa lante” no nos va a quedar otra, porque que te contrate una empresa está algo dificil…….

    Responder
  6. Hola Carlos acabo de leer tu post y sinceramente me quedo un poco sorprendido porque pienso que es bastante negativo, casi que da miedo tan siquiera pensar en ser emprendedor.

    Ciertamente es un mundo difícil pero tampoco tan terrible como lo defines en el post, pienso que hay que tener paciencia y perseverancia sin caer en la locura pero como todos los aspectos de nuestras vidas tiene cosas buenas y cosas malas, pienso que cuando un emprendedor pierde la valentía que hay que tener deja de ser emprendedor.

    Un saludo.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *