Cuando comunicas con un cliente al que le das servicio

Comunicar con un cliente puede ser doloroso. En ocasiones percibes que estás perdiendo más tiempo que otra cosa.

Pueden ser pesados, los clientes digo. No te voy a mentir, en ocasiones se me ha pasado el mismo pensamiento por la cabeza. En la vida tenemos la suerte (o no) de estar siempre en ambos lados. En el del que presta servicios y en el del que los recibe.

cliente satisfechoDerechos de foto de Adobe Stock

Me considero exigente como cliente porque estoy dispuesto a ofrecer una altísima calidad de servicio a alguien que confía en mí de la misma manera. Aunque no es fácil tenerme al 100% contento, hay personas que cometen errores básicos cuando comunican conmigo.

  1. Responder tarde cuando se trate de un asunto que requiere un trato urgente y necesito una solución rápida.
  2. Dar explicaciones de nivel experto dejándome fuera del juego dando por hecho que se entiendan cosas de las que no tengo ni idea.
  3. No empatizar conmigo y no ponerse en mis zapatos. Proponer soluciones que no se adaptan y demuestran una clara falta de proactividad.

Si quieres cliente les das el mejor servicio del mundo o no ofreces ningún servicio. Es mi forma bipolar de ver las cosas. No hay zona gris. O lo haces bien o dejas de hacerlo. Punto.

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