Comparar es de débiles

Algunos de nosotros pasan todo el día comparándose con los demás. Es un circulo vicioso de autocompasión que es una calle sin salida.

Compararse es humano. Los seres humanos somos débiles. La única conclusión posible es que comparar es de débiles. No creo que Mr. Spock de Star Trek estaría demasiado orgulloso de mi por la manera que he aplicado la lógica en este caso. Pero igual estaría más de acuerdo con el resto (o no quien sabe).

CompararDerechos de foto de Fotolia

Los lunes son un día malo para aquellas personas que odian su trabajo. Están sentados en el metro, tren o coche de camino a su trabajo y empiezan a pensar en todas aquellas personas que han tenido más suerte que ellos en su vida. ¿Por qué tengo que sufrir con este m… de trabajo con un jefe que no soporto? Este pensamiento pasa por sus cabezas día tras día con excepción del viernes donde predomina la alegría tener el fin de semana cerca.

Comparar es de débiles porque genera un circulo vicioso de autocompasión. Es un calle sin salida. Impide ver las posibilidades que tenemos cuando tomamos las riendas de nuestra vida en nuestras manos. No se trata de lo que consiguen los demás y si somos mejores o peores. Lo que realmente importa es si nosotros estamos dando todo de nosotros para convertirnos en mejores personas.

Claro que no será fácil. Ser feliz nos es gratis. Te puedes obligar a pensar que con lo que tienes estás mucho mejor que mucha gente pero eso no va a funcionar a largo plazo. Sabes que quieres más pero todavía piensas que no es únicamente tu culpa. Tu pareja te limita, tu jefe no te aprecia, tus padres no son justos, etc. Excusas tras excusas en un circulo infinito de autocompasión.

Deja de compararte con la “suerte” que tienen los demás. Empieza a mover el culo como un obsesionado para cambiar todo aquello con lo que no estás satisfecho. No será fácil, no será rápido y no será justo. Pero si no te rindes, en algún momento, tras mucho sudor, lagrimas y sangre llegarás. Y si no es así, vuelve a empezar desde cero…

  1. Hace tiempo vi una conferencia que acabé por descargar. La veo una vez cada pocos meses. Habla Emilio Duró, motivador, sobre el tema de la suerte del otro. Y da dos casos:

    Uno, Dios te odia (o el Universo), y vive solo para joderte. Poco probable. Dos, no haces todo lo que podrías y te quejas. Algo más probable.

    Da dos soluciones: si ya haces todo lo que puedes pero no funciona es que algo va mal (si tienes 50 años y sigues virgen deja de ser como eres porque no te está funcionando). Y aquí te habla como si fueses una empresa: ¿Quieres tener pareja? Busca a un ligón y copiale como si no hubiese mañana: ropa, comportamiento, estilo de vida, trabajo.

    Lo que no vale es comparar, ver una diferencia y quejarse sin hacer nada. “Cómo odio a los ricos” dicen por envidia. Joder, pues trabaja como un cabrón, quítate de vacaciones, monta una empresa,…

    Las comparaciones no son odiosas per sé, pero el comportamiento de alguno tras la comparación dista mucho de ser maduro.

    Responder
  2. Mientras más leo tu blog más me gusta y más de acuerdo estoy con lo que dices. A lo largo de mi vida me he puesto todas las excusas del mundo hasta que me cansé de hacerlo. Mover el culo es la mejor medicina para conseguir aquello que quieres, mejorar la autoestima, ser más feliz y desprenderse de miedos. Las comparaciones son odiosas a pesar de que el comparado “salga ganando” en la comparación.

    Un saludo guerrillero!

    Responder
  3. También dicen que las comparaciones son odiosas. Tampoco hace falta mover tanto el culo; basta con que esté ‘aquí y ahora’.

    Responder
  4. Estoy de acuerdo contigo Carlos. Si solo te dedicas a compararte con los demás terminas deprimido. De todas formas, hay un dicho por ahí que dice “el césped del vecino siempre se ve mas verde”.

    Responder
  5. Entiendo de lo que se habla.
    Comparar en la mayoria de los casos es una forma de esconder la envidia por lo que el otro tiene, pero no hay que olvidar que asi fuimos educados!
    comparar es una forma de medir y nuestra mente vive de la medición.
    En la escuela, un niño es inteligente PORQUE es comparado con otro que no lo es.
    Esa mujer es mas linda que aquella. Ese hombre es mas gordo que YO, etc
    No mal interpreten, pero me surge obligatoriamente una pregunta:
    ¿es posible la vida sin comparaciones? ¿Es posible vivir sin compararse con nadie?

    Abrazo

    Responder
  6. Hoy es lunes, pero ha salido muy bien el post!
    Aliento a todos los guerrilleros, a darlo todo! No compararse y remar y remar. Alguna vez, se llega.
    Buenas noches ! Y ahora a dormir, para ti también Carlos. Se agradece toda la entrega.

    Responder
  7. Muy motivador tu articulo y gracias a Dios eso no me ha pasado a mi, hace mucho tiempo tome las rienda de mi vida y simplemente me esmero y pienso en las alternativas que tengo para generar ingresos etc. Nunca he tenido excusas para no salir adelante y ahora leyendo tu articulo me alegra tomar el camino que en realidad me hace feliz.

    Responder
  8. El otro día leí un estudio que decía que las redes sociales hacen a muchas personas infelices al ser inevitable estar continuamente comparándose con otras personas. Gran artículo Carlos. Vive tu vida, cada personas es incomparable a otra.

    Responder
  9. No he leído el artículo completo. No he podido. He leído Spock y Star Trek y ya te compro lo que me quieras vender. Ya es lo que me quedaba por leerte para seguir leyéndote aún más… ;)

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *