Comparando peras con manzanas

¿Has estado ya en la situación donde un cliente te ha querido apretar argumentando que eres demasiado caro? No permitas que comparen peras con manzanas.

Una situación que cualquier proveedor de servicios habrá vivido más de una vez en su vida.

  • Cliente: “Pero los he visto mucho más baratos ofreciendo lo mismo que tú.”
  • Proveedor (piensa): “Lo mismo seguro que no.”

peras y manzanasDerechos de foto de Fotolia

Por naturaleza un servicio no es lo mismo que un producto. Puedes entrar en una tienda y ver un par de zapatos que te gusta, entrar en otra y encontrar exactamente lo mismo pero por 10 euros menos.

A la hora de comparar servicios se comete el error de comparar peras con manzanas. Hay muchos factores que no se ven reflejados en la descripción de un servicio.

  • Servicio de atención al cliente.
  • Calidad del servicio.
  • Entrega a tiempo.
  • Efectividad del servicio.
  • Servicios adicionales no facturados.

Desde el punto de vista del cliente es fácil argumentar por la parte del precio porque es una buena forma de apretar al proveedor. Debe ser consciente que elegir una oferta únicamente ir por el precio no es la mejor opción.

Por experiencia propia es preferible dejarle algo de margen al proveedor para que tenga la posibilidad de ser generosa de vez en cuando le pides un poco más de lo contratado (lo que suele ocurrir a menudo en general). Cuando contratas al más barato típicamente no puedes ser tan generoso y te va a cobrar todo extra. Al final incluso puede haberte compensado elegir a una opción más cara. Esto es únicamente uno de muchos ejemplos.

La próxima que negocies (como cliente) o que notes que te quieren apretar (como proveedor de servicios) haz uso de esta argumentación para no permitir que se comparen peras con manzanas.

Al final únicamente la prueba dirá si un servicio sale caro o barato. El precio de contratación es únicamente un punto de partida.

  1. Lo más importante es que se ajuste el servicio a tus necesidades y tu bolsillo. Si te resuelven un problema a tu gusto, el precio pasa a un segundo plano.

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  2. A todos los empresarios deberían enseñarnos cuando nos dan el carnet de empresario, que el valor de las cosas casi nunca las marca el precio.

    Un saludo.

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