Cómo voy a vender online a alguien quiere comprarme offline en Wallapop  

En las primeras semanas de existencia de mi tienda online Wallapop está siendo el canal más importante de venta. Aquí te cuento lo bueno, lo malo y lo que está por llegar.

Ya lo he dicho en otras ocasiones y te lo repito por si todavía no lo has leído. Wallapop es uno de los canales de venta online más subestimados para muchos tipos de productos ahora mismo en España.

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Captando compradores offline con Wallapop

Tiene muchas cosas buenas pero la app sigue yendo como el culo. Los mensajes en ocasiones tardan demasiado en cargar (a veces ni lo hacen) y muchas veces llegan con horas de retraso. Vendedores como yo intentan cuando antes sacar la conversación de ahí para comunicar a través de Whatsapp.

En vez de impedir que el usuario salga debería motivar a quedarse

Y lo de no permitir ya enlaces externos me parece una gran tontería. Eso no hará que la gente no busque vías de salir de la app ahí donde está fallando. Lo que haría es arreglar los fallos y mejorar la usabilidad en vez de impedir ciertas cosas. Una página web no comete fraudes, son las personas que hay detrás.

En el momento que llegue un competidor potente como Ebay, Amazon, Google o Facebook con una app similar estable puede que tenga los días contados. Sí, ya lo sé. Facebook ha implementado el marketplace pero para mi gusto es un rollo diferente. No es lo que hace Wallapop.

Igual de alguna forma esto le llega al CTO de Wallapop. Dejémoslo ahí.

El perfil comprador “híbrido” de Wallapop

Wallapop es un caso curioso desde el punto de vista marketing. Permite llegar a un perfil que tiene acceso y hace uso de medios online sin haber realizado una sola compra por internet en toda su vida. Lo noto continuamente cuando menciono que el pedido se tiene que realizar a través de la tienda online que además está en inglés (¡!). La gente es muy reacia a hacerlo.

Prefiere invertir media hora que se pueden distribuir en días chateando por Whatsapp para pasar un pedido, dirección y pedir datos de transferencia bancaria en vez de hacerlo todo de golpe en 5 minutos en la tienda online.

“La gente es idiota” es un dicho que tenemos en la oficina para recordarnos que el ser humano no es racional. No existe el sentido común y lo que para nosotros es obvio para el resto del mundo no lo tiene que ser.

La barrera existe en “la primera vez”. Estoy convencido de que el 80% de esos compradores “híbridos” se convertirían en compradores online tras haber vivido su primera experiencia de compra online. Mi misión en este canal de venta está siendo llevarles al lado de la luz. Existe un mundo más allá de chats infinitos por Whatsapp que nos hace ganar a todos mucho tiempo.

Cómo voy a hacerlo

Lo escucho a diario. “¿Pero realmente merece la pena una venta de 10 euros?” “¿Tu tiempo no vale más que eso?” Créeme, si hay una cosa que valoro es mi tiempo. Pero también hay otra cosa de la que estoy convencido.

Si no estás dispuesto a meterte en el barro para lograr una venta de 10 euros no te mereces tener una de 100. Cualquier negocio empieza con el primer cliente. Es una semilla que siembras. Se puede convertir en un motor de marketing que trabaja para ti a partir del momento que le das un buen trato y servicio. Una venta de 10 euros se puede convertir en una de 1.000 o 10.000 euros a lo largo de un año por el boca a boca y recurrencia o fidelización obtenida.

Videos formativos que explican paso a paso cómo comprar online

Una cosa que me sorprende es está. Bueno, en realidad son dos.

No he visto todavía ninguna página web donde haya vídeos explicativos paso a paso para realizar una compra online. Muchas personas no compran por miedo de cometer un error. Si les ofreces contenidos que les quitan inseguridad cogiéndoles de la mano puedes quitar parte de la barrera que les tira atrás a la hora de convertirse en compradores online.

La segunda cosa que me sorprende es que no se me haya ocurrido antes.

Ahora hay que ponerlo en práctica. Hablar sobre ello es fácil.

Realizar el pedido de forma manual con los datos del cliente

¿Cómo era el dicho? Si Mohammed no va a la montaña, la montaña tiene que ir a Mohammed. O algo así. Un primer paso intermedio que ahora mismo estoy testeando es dar de alta el pedido de forma manual con los datos del pedido. De esa forma sus datos quedan registrados en la web. Se crea un usuario que ya quita parte del trabajo a la hora de realizar el próximo pedido. Para incentivar luego el uso de esta cuenta ofreceré descuentos que se pueden lograr únicamente a través de una compra online en la tienda.

Ahora dirás. “¿Esto es tu plan? Esperaba algo más maravilloso.”

Bueno, qué te voy a decir. En ocasiones también espero más de mí pero hay cosas que no tienen magia. Aquí no la veo. Lo que si veo es mucho trabajo “sucio”. Bajar del caballo y coger a un cliente de la mano e incluso meter sus datos tú mismo en la web. No es lo que escala pero esto no es un juego que hay que ganar mañana. Yo juego a 5 y 10 años vista.

¿Te imaginas a una persona que ha aprendido a comprar online en tu web? Que tiene todavía poca experiencia y seguridad para moverse en otros ámbitos pero en tu tienda ya se sabe de memoria donde está cada botón para realizar su pedido.

Y ahora te pregunto. ¿Existe algo más poderoso para evitar que este cliente se vaya a la competencia? Todo es posible, pero la barrera creada es importante. Piénsalo. Ya te iré contando si mi hipótesis es correcta o no.

Stay tuned.

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