¿Cómo reaccionar cuando un cliente se da de baja?

¿Un cliente acaba de cortar contigo? No te lo tomes como algo personal. Mantén tu profesionalidad para convertir un adiós en un hasta luego.

No me gustan las bajas de clientes porque significa una pérdida de ingresos. Es algo que seguramente tengo en común con muchas otras personas. Tanto conseguir nuevos clientes como perder algunos existentes forma parte de la rutina empresarial.

cliente bajaDerechos de foto de Fotolia

Está claro que cuando las cosas van bien ganas más que pierdes. En otro caso sí que tienes un problema más serio que deberías investigar de forma inmediata. En ocasiones existen algunas señales que puedes detectar incluso antes de que un cliente se de de baja. No siempre tendrás margen de reacción para evitarlo pero por lo menos no te pillará de sorpresa.

Dar una excelente atención al cliente cuando se gestiona una baja

Una de las cosas más importantes a la hora de recibir la notificación de una baja de un cliente es no tomárselo de forma personal. Puede haber x-razones detrás y no siempre tiene que tener que ver con el servicio que hayamos prestado.

Para convertir el adiós en un hasta luego es esencial no comportarse como un quinceañero con el que acaba de cortar la novia. El nivel de profesionalidad con el que gestionamos una baja aumenta la probabilidad de que algún día vuelva.

Hay que darle a un cliente que se da de baja tanta prioridad como a uno que esté activo porque son los momentos supuestamente “malos” que más dicen sobre nosotros. No importa únicamente una buena primera impresión sino la última puede llegar a ser incluso más relevante.

Preguntar razones de la baja antes de decir adiós

Gestionar una baja de forma profesional implica también averiguar las razones detrás de la decisión del cliente. El hecho de que no siempre tenga que ver algo con nosotros, no debe impedir que saquemos provecho para mejorar y detectar fallos en el servicio.

No hay que complicarse la vida. Investigar las razones a través de un cuestionario complejo hará que no obtengamos ningún tipo de conclusiones. Una pregunta abierta es fácil de responder y nos dará las pistas adecuadas. La mayoría de los ex-clientes no tienen ningún inconveniente en proporcionar este tipo de información siempre que se lo pongamos fácil.

Aunque una relación acabe mal, no es recomendable poner trabas a la hora de poner un punto final. A nadie le interesa generar mal rollo porque al final corremos el riesgo que nuestra reputación se vea afectada.

Las emociones no nos hacen un gran favor y aunque existan clientes troll que incluso se lo podrían merecer deberíamos invertir nuestra energía en aquellas tareas que realmente aportan valor al negocio.

  1. buen post, la verdad que hay que tomarse las cosas en frio y no dejarse llevar por la ira, de momento no me doy de baja de tu blog!! no sufras jejeje

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  2. buen post,hay que cuidar a la gente incluso si se va, yo de momento estoy contento con el blog jejeje

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