Cómo reaccionar como empresa cuando surgen acontecimientos trágicos

Cuando surgen eventos trágicos e inesperados entramos en modo shock aunque no nos afecten en primera persona. ¿Cuál es la forma más adecuada de reaccionar?

No me gusta hablar de política ni en este blog ni en redes sociales. Es algo mío, es un tema que prefiero tratarlo con gente cercana en vez de pelearme con usuarios en Twitter que no conozco. Así que no te preocupes, esta vez tampoco lo voy a hacer.

comunicación tragediaDerechos de foto de Fotolia

¿Comunicar o no comunicar?

No hace falta que entre en detalles sobre los acontecimientos trágicos recientes porque todo el mundo sabrá de lo que estoy hablando. Aunque llegues a leer esta entrada dentro de 3-5 años me temo que seguirá siendo de actualidad porque las tragedias humanas forman parte de nuestro destino y nunca dejarán de formar parte de nuestra existencia. Siempre existirá la sombra donde haya luz.

La pregunta ahora es. ¿Cómo debería reaccionar como empresa?

La respuesta más honesta probablemente es esta: no tengo ni idea.

No poseo la verdad pero te puedo decir lo que pienso.

Cualquier reacción de una empresa se puede interpretar de diferentes formas. Algunas personas podrían pensar que se está aprovechando de una tragedia para hacer marketing queriendo dar una buena imagen. Es peligroso realizar una comunicación proactiva.

Si quieres mostrar tu apoyo simplemente hazlo

Reaccionar también implica seguir siempre la misma línea lo que genera otro tipo de complejidad. ¿Cuáles son los criterios que voy a aplicar como empresa para realizar un comunicado apoyando en el sentimiento a las víctimas y sus familias en estas ocasiones? ¿Es a partir de una víctima, diez, cien etc.? ¿Me limito a Europa, América, Asia, Australia excluyendo África? ¿Me podrían echar en cara que me preocupo únicamente por los acontecimientos que salen en los medios?

Si realmente te preocupas como empresa no es necesario hacerlo de forma pública. Es evidente que como ser humano estos acontecimientos nos afectan. En este contexto son más potentes los pequeños gestos (ocultos) que los grandes comunicados públicos.

Desde mi punto de vista hay que separar este tipo de eventos dramáticos de la comunicación oficial de una empresa. Si quieres hacer cosas, lo puedes hacer pero no es necesario que el resto del mundo se entere de lo bueno y compasivo que eres.

 

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