Cómo quitarse de encima una sensación de preocupación desagradable

Nuestro rendimiento depende de nuestro bienestar. Las emociones controlan nuestra forma de afrontar la vida. Hay que saber cómo influir en ellas.

Igual te suena esto. De un momento a otro empiezas a tener una sensación desagradable. Algo te preocupa. En ocasiones sabes exactamente lo que es porque puedes relacionar la sensación con el detonante pero otras veces no lo ubicas inmediatamente. En estos casos también puede ser un mix de diferentes eventos, reflexiones o impresiones.

energía negativaDerechos de foto de Fotolia

No es únicamente la sensación que es desagradable sino también su impacto en tu bienestar y rendimiento en general. Cuando te pilla durante una jornada laboral tu productividad puede acercarse rápidamente a un nivel de cero. Fuera de ellas simplemente te hace sentir mal. Lo peor es que no siempre está justificada esta sensación y las cosas nos aparentan peor de lo que en realidad son. ¿Cómo salir de ella cuando antes?

Cambiar el chip rápidamente

La mayoría de nosotros subestima el poder que tiene nuestra mente en las cosas que hacemos. Cambiar el chip de decir “me siento mal” a “me siento bien” puede ser un primer impulso para salir de un circulo vicioso de autocompasión emocional. Sobre todo cuando no encontramos una razón justificada para ello, tenemos que realizar que el problema está en nuestra cabeza para recuperar la felicidad de forma racional.

Reducir el nivel de estrés cambiando los planes

Esta desagradable sensación me puede pillar en ocasiones cuando empiezo el día con un nivel alto de estrés y luego las cosas empiezan a empeorar. Gran parte de este estrés nos lo podemos causar nosotros mismos proponiéndonos metas diarias demasiado optimistas que no contemplan la posibilidad de que los planes no salgan como previstos. En general siempre da tiempo para todo aunque las cosas no se hagan en el momento. Cambiar los planes reduciendo el montón de tareas a un nivel asumible puede ayudar a sentirse mejor.

Cambiar de aire y liberar la cabeza

Deja de hacer lo que estás haciendo. Sal a la calle para pasear o date una vuelta corriendo. El deporte suele ser una vía de escape perfecta en estas ocasiones. Cuando das los primeros pasos todavía tienes esa sensación extraña. Si aguantas una hora haciendo ejercicio que te exige sacas toda la basura emocional que tienes dentro de ti. Debajo de la ducha ya te cuesta acordarte del motivo que te ha causado la preocupación. En este momento ya no parece ser tanto un problema.

Currar como un obsesionado

Cada problema tiene una solución radical. En ocasiones la mejor forma de combatir preocupaciones creadas por una gran carga de trabajo con trabajo. Está muy bien lo de tomarse sus momentos de relajación y planificarse pero llegará el momento donde hay que mover el culo. Tachar tareas de mi lista es una de mis formas preferidas para reducir mi nivel de estrés. Es complicado salir de ese círculo vicioso cuando te encuentras dentro pero la buena noticia es que depende de nosotros si logramos escapar o no.

Nadie es capaz de mantener una actitud optimista y luchadora en cada segundo de su vida. Incluso las personas más felices están tristes de vez en cuando. No se trata de evitar momentos malos sino de saber cómo escapar de ellos. Nos hará más fuertes y más conscientes para apreciar aquellos que vivimos con fuerza y felicidad.

  1. Yo uso un sistema algo polémico con las preocupaciones, basado en la lógica pura. En el caso de que sepa cuál es la preocupación, surge una bifurcación: si puedo hacer algo, me preocupo, pero trabajo lo suficiente como para que en el futuro no constituya un problema. En el caso de que no pueda hacer nada al respecto, preocuparse carece de sentido, por lo que elimino esa preocupación, y la acepto radicalmente como un hecho con el que convivir.

    Pero imaginemos que no se sabe por qué se está agobiado o preocupado. En ese caso es imperante descubrir el foco u origen del sentimiento. Vivimos en un universo mecánico con reglas. Y cualquier hecho es una reacción de algo ocurrido en el pasado (algo que agradecer a la entropía). Para descubrir ese elemento de malestar, uso lo que se llama una “carga de prueba”, modificando un poquito mi entorno en un solo aspecto importante: hacer más ejercicio, hacer menos, trabajar más, trabajar menos, tratar de ser más abierto, encerrarme en mí mismo,… Tras un tiempo con esa “carga de prueba” activa, vuelves a evaluar: ¿He reducido ese sentimiento? ¿Lo he aumentado? ¿Ha seguido igual?
    Sé que para esto hay que ser racional, frío y paciente, y que la mayoría de las personas no tienen ni idea de cómo empezar a analizarse. Como todo, es cuestión de empezar por algún sitio, y seguir por el que queda más cerca =)

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  2. Para erradicar las sensaciones de preocupación desagradable Carlos, hay que “Hacer” sin más. Hacer lo que debes aunque no te apetezca.

    En psicología se habla del Oso Blanco, fue un experimento que se llevó a cabo hace tiempo, y es que cuanto más te digan que no pienses en un oso blanco, cuanto más te lo repitas, más pensarás en él.

    Las rumiaciones por por los problemas o hechos del pasado son algo habitual, y tenemos que relativizar esos problemas, es normal que nos preocupemos.

    La búsqueda de la felicidad permanente es una lacra, porque como dices nadie puede ser feliz todo el tiempo, y lo único que se consigue con este mantra, es que cuando alguien no es feliz, se sienta culpable, y entre en un círculo vicioso.

    Por cierto me ha sorprendido la respuesta de Marcos, alguien que escribe un libro de pensamiento lateral, abogando por el uso de la lógica para resolver problemas emocionales :P.

    P.D. El universo dejó de ser mecánico hace mucho, con los descubrimientos de Einstein, vivimos en un mundo gobernado por el azar, las probabilidades y la incertidumbre.

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    • Hola, Chuz, me ha gustado tu comentario. No conocía el experimento del Oso Blanco, pero un amigo me llevó una vez a una conclusión similar cuando, intentando él ligar con una chica, trató de mentalizarse: “No digas guarradas, no digas guarradas”. Por supuesto, recibió un bofetón como respuesta a su ligoteo.

      Me gusta mucho la mecánica de las teorías M, de supercuerdas o cuántica, pero lo que se describe como azar también puede ser una pauta no predecible por falta de datos. Lo cierto es que decir que comprendemos el universo sería demasiado presuntuoso ^^
      En esa misma dirección, y como respuesta a tu sorpresa, estableceré una relación entre la lógica vertical y el pensamiento lateral que, no sé por qué, Edward de Bono no parece querer ver del todo: el pensamiento lateral es lógica vertical no probada o reconocida.
      De este modo, parece novedosa, diagonal, estridente o parabólica a nuestros ojos. Sin duda del mismo modo que ocurre cuando un invento nuevo aparece: una solución alternativa a un problema que ya tenía su solución clásica. Pero, veinte años más tarde, aquella solución alternativa es la lógica, la clásica, la antigua y estereotipada.
      =)

      *Me encanta doblar mentes :P

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  3. En Dinámica Transaccional (un método de trabajarse la mente) existe un axioma que indica “para no preocuparte, ocúpate”. La gran mayoría de las ocasiones preocuparse no sirve absolutamente de nada, ya que no ocurre lo que nos preocupa. Y si va a ocurrir … ¿de qué sirve preocuparse?. Lo más inteligente, es ocuparse en mover ficha(s) para minimizar las consecuencias del problema, o incluso evitarlas.

    Como aquel que dice: “si algo no te gusta, deshazte de ello; si no puedes deshacerte de ello, cámbialo; y si no puedes cambiarlo cambia tú”.

    Saludos y buen trabajo Carlos.

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  4. me veo muy representado en esta entrada. Llevaba una temporada en la que no encontraba ilusión por lo que hacia, hasta que he decido lanzarme a perseguir mi sueño de recorrer el mundo con mi cámara de fotos mientras escribo (http://quieroserescritor.net/ por si alguien se quiere pasar). Al final se trata de buscar eso que nos hace felices, eso que nos hace sentir el hormigueo de la emoción de si seré capaz de lograrlo.

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  5. Esa desagradable sensación se produce muchas veces porque no puedes pasar página de ciertos asuntos.

    Si no puedes pasar página, cambia de libro. En nuestro caso, de blog.

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  6. Pasaba yo por esos oscuros momentos de los que habla el post y vi en Twitter el comentario de @yquemalbailas:
    ‘Simplifica, céntrate y relativiza’.
    Y me sirvió….

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