Cómo preparar y dar una ponencia que no deja indiferente a tu público

Preparar una ponencia y conectar con la audiencia no es una tarea fácil. La mayoría de nosotros requiere mucha practica y tener conocimiento de algunos puntos básicos.

No soy un especialista en dar o preparar ponencias. He tenido algunas muy buenas y otras pésimas. Sobre todo de las que sales avergonzado de no haberte presentado y preparado mejor aprendes muchísimo para la próxima.

Cómo conectar con la audiencia en una ponenciaDerechos de foto de Fotolia

Sobre todo lo que no quieres es que te vuelva a ocurrir lo mismo. El miedo al fracaso y de quedar mal en público te obliga a esforzarte más.

Si realmente quieres aprender algo sobre dar ponencias y preparar presentaciones te recomiendo seguir a Gonzalo Álvarez y su blog “El Arte de Presentar”. Aunque no sea mi especialidad el tema, me atrevo compartir algunos puntos básicos que me han ayudado a dar y preparar ponencias que tuvieron una buena recepción por parte del público.

Errores comunes en presentaciones y ponencias

Todos los hemos cometido. Por lo menos en mi caso he pasado por algunos malos momentos para entender lo que realmente es importante. Tanto en mi caso como en ponencias de terceros he detectado estos errores comunes:

  • Leer palabra a palabra el texto de la diapositiva: muchos ponentes se olvidan que su público lee más rápido que el habla. Es probablemente uno de los errores más graves que puedes cometer en una ponencia.
  • No cambiar el tono de voz: si quieres poner un acento en tu presentación también se debería notar en tu voz. Si hablas con la misma monotonía todo el rato conseguirás tarde o temprano que tu audiencia se duerma.
  • Sobrecargar las diapositivas con información: algunos parece que quieren meter toda su presentación de 1 hora en 2 diapositivas. Más es menos en el contexto de presentaciones delante de un público.

Preparar una presentación con impacto

Al principio me complicaba mucho la vida. Pensaba que había que meter mucha información en la presentación para aportar más valor. Con el tiempo vas descubriendo que haciendo lo contrario aciertas.

1. Pocas palabras en cada diapositiva: es más importante lo que vas contando. Si tienes mucho contenido tu audiencia estará distraída intentando captar la información ofrecida sin hacer demasiado caso a lo que estés diciendo.

2. Una idea a la vez: es más complicado tratar varios puntos en una sola diapositiva. A veces no se puede evitar. Siempre corres el riesgo de olvidarte algún punto. Separar las diferentes ideas y meter una por página te asegura tratar todo. Un efecto positivo adicional es que tu público es capaz captar mejor cada mensaje que quieras transmitir.

3. Haz uso de fotos de calidad: las imágenes tienen un impacto directo en la percepción de la calidad del contenido de la ponencia. Una herramienta para encontrar imágenes de libre uso me la recomendó un alumno (Ignacio) de los cursos para bloggers en Valencia. Identifica las fotos de Flickr con licencia Creative Commons. Las fotos hacen el 20-50% del éxito de una ponencia si el resto del contenido también es bueno.

Lo que hay que tener en cuenta para dar una ponencia que ayuda a conectar con la audiencia

Uno cosa es crear buenas presentaciones y otra es saber dar una ponencia que consiga conectar con el público. Son 2 campos diferentes que requieren un conocimiento y experiencia diferente.

1. Abre tu ponencia con algo personal: antes de entrar en detalles de la presentación suelo contar una anécdota sobre mi vida personal que va más allá de “CEO de Coguan y blogger en marketingguerrilla.es”. En mi caso se trata de algunas pequeñas “debilidades” que comparto de manera abierta con el público. Por si tenéis que aguantarme en alguna charla no os lo voy a contar para que sea una sorpresa… ;)

2. Sonríe: tu público te devolverá la sonrisa en la mayoría de los casos. En mi caso es algo que más me cuesta visto que soy un tío un poco serio que tiene que calentar motores antes de relajarse. Sonreír al mismo tiempo te hace relajar por lo que también te ayuda para reducir el estrés y miedo que causa tener que presentar delante de personas.

3. Saca las manos del bolsillo: lo hago en casi todas las ponencias. Es un proceso inconsciente porque no sabemos lo que hacer con nuestras manos. Meter las manos en los bolsillos puede ser interpretado como arrogancia por parte de la audiencia. Tener algo en la mano como un boli puede ayudar en casos.

Para ser un buen comunicador puede ayudar tener un don para actuar y presentar. El talento no es lo más importante aunque evidentemente ayuda. La práctica ayuda enormemente. Si te da miedo hablar delante del público es algo completamente normal. Todos lo estamos. Es algo que se va mejorando pero siempre estarás nervioso antes de hablar y estoy convencido que algo de adrenalina te ayuda a salir con más energía al escenario.

¿Cuáles son tus consejos para dar una buena ponencia?

  1. Carlos, a mí me ha ayudado mucho hacer teatro aficionado, sobre todo en actividades de improvisación. Acostumbrarse a exponerse ante los demás en un medio relajado y amistoso, es una fenomenal preparación para presentarse ante un público en un ambiente profesional.
    Puede que para más de uno la tensión y la timidez, se transforme en deseo de estar ante el público.
    Os animo.

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  2. Carlos,
    como te comentaba ayer, yo estoy últimamente iniciando una serie de Talleres de Coaching y me ha encantado este artículo, como tantos otros tuyos.

    “Mi primera vez” fue hace tan solo un mes y la verdad es que lo mío era PÁNICO, pero de verdad: de hecho, en mi máster de Coaching hace un par de años hicimos una prueba de presentación de nuestro negocio y tuve que abandonar. Sí, sí: tuve que terminar a mitad porque el destrozo de mi presentación fue increíble. Fue horroroso, nunca me había sentido tan sumamente mal. Lo que desató el desastre fue que comencé a mirar hacia las slides y a leer. Ahí comenzó mi caída en picado hasta el abandono. Por tanto, aunque lo mencionas en tu artículo, me gustaría hacer especial hincapié en ese punto: NUNCA MIRES A LAS DIAPOS. Ellas son tu apoyo, no al revés.

    Después de aquello, y pese a que una de mis “ideas” era dar presentaciones, pero siempre postergaba dar el primer paso, imagina el pánico que sentí el día que Madrid On Rails me pidió que diese un Taller de Coaching presencial. Sin embargo, dudé sólo dos segundos: “Sí, claro, cómo no!…Glup!”.

    Desde ese día comencé a preparar la presentación y a visualizar mi éxito… Finalmente estaba tan bien preparada mentalmente que así fue: más satisfecha no podría haber salido de aquella primera presentación.

    Por tanto, algo que creo es de suma importancia también: CADA VEZ QUE TE ENTRE ANSIEDAD ANTE LA PERSPECTIVA DE ESA PRESENTACIÓN, ELIMINA ESA SENSACIÓN E IMAGÍNATE HACIÉNDOLO ESTUPENDAMENTE Y DICIÉNDOTE QUE, DADO QUE SABES EL TEMA AL DEDILLO, ES IMPOSIBLE FALLAR.

    También añadiría estos puntos:
    - No olvides respirar
    - Hazte “amigo” visualmente de la cara más simpática que veas entre el público, establecerás rapport con ella y se transmitirá al resto de los asistentes.
    - Imagina a los asistentes con un cartel sobre sus cabezas que ponga: YO TAMBIÉN SOY IMPORTANTE o PORFA, HAZME CASO. Ten en cuenta que esas personas que van a tu presentación, lo hacen porque piensan que tú eres el que sabe y que tienes algo que enseñarles, te ven casi como un maestro, te respetan y atienden, pero también necesitan de tu atención: dásela.
    - Sé consciente de los posibles obstáculos que pueda haber entre el público y tú, no como yo en la primera presentación, que no me daba cuenta de que a veces, sin darme cuenta, me ocultaba del campo de visión de tres o cuatro asistentes tras una columna que yo ni siquiera percibía.
    - Si no sabes algo o no estás seguro, admítelo y dile a quien te haya preguntado que volverás con una respuesta.
    - Y por último, arréglate bien para adquirir más seguridad en ti mism@, llega antes de tiempo para prepararte, duerme bien la noche anterior, y no te pases con el café.

    No existe el fracaso, solamente feedback y áreas que mejorar. Si crees esto de verdad, no temerás posibles errores. Después de todo: ¿qué es lo peor que te podría pasar?
    :)
    Esther

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  3. Comparto, Carlos, la mayoría de los puntos que indicas. Añadiría la importancia de prepararte adecuadamente en función del público previsto (mis cursos, por ejemplo, tienen una base común y peculiaridades locales), adaptarte a ello y perseguir la empatía – ayuda mucho exponer de pié, por supuesto sonreir y demostrar cercanía -, invitando también a los participantes a intervenir mediante preguntas o experiencias.
    Estar algo nerviosos es normal ante de cualquier nueva presentación – no sabes que vas a encontrarte – pero también es bueno porque te mantiene alerta y concentrado en tu cometido de transmitir, siendo ameno. Saludos y enhorabuena por tu blog.

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  4. Para mí la preparación de una ponencia no dista de la docencia. Si cabe es más complejo porque no hay segundas oportunidades, pero también es verdad que en la primera clase de un curso ya “te la juegas”. Por ello yo podría aportar que a mí algo que me suele funcionar es interactuar con la gente, y el sentido del humor. Creo que el mayor error que puede tener un ponente o un profe es participar de una fiesta en la que sólo él está invitado. Lo habitual es que la gente no esté receptiva a responder al docente-ponente, o a participar en modo alguno, pero es usual que ante preguntas directas la gente se mire entre sí, mire al ponente, y empiece como mínimo a hacer gestos faciales que nos dan pistas (por ejemplo, de ese rostro agradable al que dirigirse más habitualmente, pero sin pasarse)… y también ayudan a despertar porque se sienten involucrados en el proceso. Sobre el sentido del humor, ahí creo que es fundamental aprender de los buenos cómicos: si tienen éxito es porque transforman en risibles situaciones cotidianas, que nos pasan a todos. Pues relacionar aquello de lo que estamos hablando con la realidad más cotidiana, para crear ejemplos o precisamente para poner esa nota de humor creo que es un “truco” muy bueno. También quería inicidir que, aunque he hecho incapié en los gestos faciales, salvo que sean muy elocuentes lo normal es que la gente, de entrada, no nos devuelva ningún feedback. Al menos yo, cuando más disfruto suelo tener una cara de concentración que muchas veces se equipara a un gesto de mal genio porque frunzo el ceño. He visto que eso es algo más habitual de lo que parece. Precisamente, con el sentido del humor podemos desentrañar si esas personas concentradas también están cobrando empatía con tu discurso. :)

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  5. Muy buen post. Yo he utilizado Prezi para hacer presentaciones y es muy visual. Consigue que la audiencia no se duerma gracias a los zooms que hace. Aprovecho para preguntarte qué te parecen iniciativas como la de No Solo Una Idea y su ginkana 2.0 http://www.nosolounaidea.com/blog/primera-ginkana-2-0-by-nsi/

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  6. En la mejor presentación que he visto nunca el ponente hacía algo que me impactó:
    Además de no perder nunca la comunicación visual con la sala, el texto de la diapositiva no era exactamente lo que él decía, sino que resumía o anunciaba su discurso: picaba la barra espaciadora y aparecía un texto como “RESUMIR AL FINAL DE LA CLASE PARA QUE LOS ALUMNOS LO HAGAN CONTIGO” frase que se lee en segundos… y él continuaba “Son muchos los profesores que olvidan hacer un resumen al final…”
    ¡Genial! Diapositivas y palabra complementándose, con lo cual la atención la tenía siempre…

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  7. [...] La garantía de aprendizaje en cambio sí y esta es sin duda la que te ayuda más a largo plazo. Aunque ya haya escrito un post parecido sobre el tema hace un año, merece la pena actualizar el artículo con la nueva experiencia obtenida en este [...]

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