Cómo no morir con tu start-up

Cada día en una start-up es una lucha. Hay que asumir la muerte como una posibilidad. Es entonces que aumentas tus probabilidades de supervivencia.

Igual no soy la persona más adecuada para utilizar este tipo de titulares. Hace un poco más de 1 año que tuve que cerrar Coguan. Una de las decisiones más difíciles en mi vida. Hace poco caí en un post de Paul Graham del 2007 llamado “How not to die”. Muchas de sus líneas me recordaron a mis días más duros siendo emprendedor. La presión de no saber si ibas a sobrevivir los próximos meses se juntaba con el hecho de tener que explicárselo tanto a trabajadores como inversores.

Sobrevivir StartupDerechos de foto de Fotolia

Lo peor de todo no era afrontar estas situaciones sino el hecho de no estar nada preparado para ello. Me acuerdo que los primeros días de Coguan los vivimos como en una especie de sueño. Éramos 6 personas de 4 nacionalidades diferentes, compartiendo un bungalow con piscina en Villaviciosa de Odón. Al mismo tiempo me estaba preparando la Maratón de Berlín por lo que me levantaba todos los días a las 6 de la mañana para salir a entrenar antes de coger el bus a las 8.15 horas que nos llevaba a la oficina. A las 20 horas solíamos terminar. Íbamos a comprar al supermercado todos juntos para preparar la cena. Hasta la 1 de la mañana teníamos conversaciones con 2-3 cañas sobre como íbamos a montar un “imperio” de publicidad online. Entonces tenía 28 años.

Entonces no me imaginaba lo duro que iba a ser. La inversión acababa de llegar a la cuenta bancaría y parecía que ese medio millón de euros inicial no se iba a acabar nunca. Me hubiera encantado tener a alguien en ese momento que me hubiera dicho:

“Esto no va a durar mucho tiempo. Los planes no van a salir como previsto. Tendrás que cambiar 2 o 3 veces de estrategia. Vas a afrontar cambios de equipos, despidos y lagrimas. Muchas personas que han confiado en ti estarán decepcionadas y no te volverán a dirigir la palabra. A pesar de todo tendrás que seguir adelante y confiar en que todo es posible.”

Cómo no morir con tu start-up consiste en saber que la muerte es una posibilidad. Significa levantarse todos los días y luchar como un obsesionado para sobrevivir. Hay que asumir que no todo saldrá como previsto y que hay que cambiar de planes más de una vez.

Cómo no morir con tu start-up consiste en no morir durante el máximo tiempo posible. Cada 24 horas que pasan aumentarán tu probabilidad de sobrevivir. Es un contrarreloj a partir del momento donde empiezas a correr. No pares, tu vida depende de ello.

  1. O bien cada 24 horas que pasan estás más cerca de la muerte empresarial porque surge un competidor imbatible.

    Lo que está claro es que debemos seguir hacia delante hasta que no podamos más. Y entonces, en ese momento, ir un poco más allá.

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  2. Muchos de los que te leemos te comprendemos a la perfección. El comienzo está lleno de ilusión, pero la exposición a caer está ahí, aunque no la queramos ver por inexperiencia o falsa sensación de invencibilidad. Lo importante, saber reconocer dónde se falló y seguir adelante hasta dar con la clave.
    Que personas como tú, con mucha capacidad de llegada a los novatos, compartáis vuestras malas experiencias hasta llegar a donde queríais, es muy, muy positivo.

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  3. Para mí, una start-up es una pequeña empresa que abre camino hasta donde pueda. Con la experiencia recogida y los contactos realizados, se puede crear ya una empresa más tradicional ajustada a un nicho determinado.

    Dicho nicho, incluso lo ha podido crear la propia start-up…

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  4. Muy acertado tu post. Una start up no es diferente a una pyme de barrio. Todos luchan por sobrevivir con la diferencia que una frutería seguramente “juegue” con su dinero y el de su familia y una start up con dinero que levanta (menuda expresión) a inversores, cuando yo empece mi negocio también me dieron un crédito blando y con 22 años parecía que no se acababa. 10 años después he aprendido que un negocio es sacrificio, muchas horas de trabajo, mucha ilusión y desilusiones y sobre todo mucho apoyo de mi familia para saber levantarme con su ánimo cuando más lo necesito. Yo tengo 32 años y a pesar de que ahora están de moda los negocios online, star up… Y todo lo que sea empresas de garaje, los que apostamos por negocios más o menos tradicionales sufrimos y seguimos haciéndolo lo que tu cuentas tan afortunadamente en este artículo. Un abrazo y arriba esos ánimos para todos los que hoy no ven la luz al final del tunel

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  5. Jeje, esa última frase me ha recordado a la novela “La larga marcha”, de Stephen King. Creo, Carlos, que te haría gracia leerlo (si no lo has leído ya). Y ya me dirás si ves alguna otra moraleja al final que se pueda aplicar a este mundo de las start-up. Saludos de un nuevo emprendedor.

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  6. Gracias por compartir tu experiencia, yo estoy queriendo crear mi empresa dedicada al marketing web y se complica, es como vos decís, la muerte es una posibilidad :P
    Muy buenos tus aportes, saludos desde Argentina!

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