fbpx

Cómo mantener motivado a tu equipo

No soy el primero que lo dice y probablemente tampoco el último. Tu equipo es lo más importante. De aquí surge la pregunta clave. ¿Cómo mantenerlo motivado?

Si hay una cosa que he aprendido sobre equipos en más de 10 años emprendiendo es esta. Una persona que trabaja para tí nunca va a tener el mismo grado de motivación y compromiso que tú. Es normal porque no es su proyecto, es el tuyo. Participaciones en la empresa no cambian necesariamente algo en este contexto. También he aprendido que esto no es necesariamente algo malo sino que hay que tenerlo claro para no frustarse con temas que difícilmente se van a poder cambiar.

motivar equipoDerechos de foto de Adobe Stock

Aunque un trabajador por definición no tenga las mismas calidades que un emprendedor, no significa que su rol no sea clave y que lo que aporta al proyecto a medio plazo no sea crucial para triunfar. Para ello necesitas mantener el nivel de motivación elevado. ¿Cómo lograrlo?

Estructura y organización de trabajo

Aparte de motivación este punto aporta efectividad y eficiencia. Si las responsabilidades y tareas está definidas es mucho más fácil moverse. Aparte una estructura y organización de trabajo flexible aportan confianza para moverse con rápidez.

Exigir que tu equipo “se busque la vida” para organizarse es pensar que sus capacidades son equivalentes a las de un emprendedor. No digo que no sea posible de vez en cuando pero la apuesta más segura es aportar y crear este punto antes de empezar. También es clave revalorar la forma en la que se trabaja y hacer cambios con el objetivo de mejorar los procesos.

Posibilidad de influir en las decisiones

Suelo pedir la opinión de mi equipo. No lo hago con el objetivo de mantenerlos motivados sino porque realmente me importa lo que piensan. Esto no significa que no pueda tomar una decisión en contra del “voto popular” pero la mayoría de las veces le suelo hacer caso a mi equipo.

Esto al final hace que todo el mundo se sienta valorado. No hay opiniones ni respuestas tontas. No hay ningún tipo de penalización por dar una respuesta errónea porque en el mundo de los negocios a priori nunca se conoce la correcta.

Objetivos ambiciosos pero factibles

Ni demasiado difícil ni demasiado sencillo. Es lo que mejor define el grado de dificultad de los objetivos. No pasa nada por estar por debajo de vez en cuando pero hay que tener de media la sensación que el equipo es capaz de lograr objetivos ambiciosos.

Esto no únicamente motiva sino también llena de orgullo a todo el mundo. La mejora de la autoestima de cada miembro es la consecuencia y con ello las ganas de alcanzar estrellas que todavía están más lejos que las anteriores.

Flexibilidad para temas personales del trabajador

El trabajo es importante pero hay un mudo más allá. Aunque para el emprendedor el proyecto sea lo más importante, tu equipo tiene temas que todavía le atraen más. No hay que culpar a nadie por ello y si lo piensas es algo completamente normal.

Si alguien pide un día o varios libres a corto plazo debes tener la flexibilidad de cederlos. Tu equipo valorará esto de forma muy positiva y tendrán la tranquilidad de poder ocuparse asuntos personales cuando les surjan.

La motivación no es siempre el ingrediente más importante para que un equipo triunfe. Al final es la disciplina de cada uno de los miembros de llevar a cabo el trabajo. Sería iluso pensar que todo el mundo esté todo el tiempo motivado hasta las cejas haciendo tareas repetitivas.

La cuestión es cómo se sienten por la mañana. Me gusta pensar que la gente vaya de buen humor por la mañana al trabajo porque están haciendo algo donde tienen la sensación que pueden contribuir y están creciendo como personas y profesionales. Si buscas una clave para mi es esa. Ya te seguiré contando.

Stay tuned.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *