Cómo hacer funcionar un equipo con poca experiencia

Si estás lanzando un nuevo proyecto y es imposible hacerlo en solitario tienes que contratar personal. Por razones económicas suelen ser juniors con poca experiencia.

Es gracioso que todo el mundo te diga que para montar una start-up de éxito necesitas el mejor equipo posible. Es cómo decirle a un entrenador del mundo que fiche por Messi o Ronaldo para marcar más goles.

formar equiposDerechos de foto de Adobe Stock

Es evidente que la calidad de las personas influye en la probabilidad de éxito pero no se tiene en cuenta el factor determinante que son los recursos financieros. Estos al principio y más adelante no están disponibles de forma ilimitada. Un fundador por lo tanto casi siempre va a tener que optar por la contratación de personal con poca o ninguna experiencia de trabajo.

Así que en vez de darte consejos que no vas a poder cumplir comparto contigo mi propia experiencia en trabajar con equipos que al principio tienen poca experiencia.

Formación en primera persona o a través de terceros

Empecemos por lo evidente, sentido común, llámalo como quieras. Si tú dispones del conocimiento para realizar el trabajo tienes que tomarte el tiempo de sentarte con las personas para enseñarles lo que quieres que hagan. En otro caso necesitas la ayuda de terceros para capacitar a tu equipo. Para formación en el mundo digital existe Quondos, pero esto es únicamente una opción de muchas que tienes a día de hoy.

Todo empieza con la teoría pero esta no te sirve de mucho si no pasas rápidamente a la práctica.

Ejecución, responsabilidad y control

Esto sin duda es la parte más importante. Sin ejecución todo el conocimiento no sirve para nada. En esta fase inicial de inseguridad tienes que darle a tu equipo la confianza que si la cagan forma parte del coste de aprendizaje que tú ya has asumido y planificado previamente. A nadie le gusta cometer errores pero forma parte del proceso, nadie va a perder su trabajo si mete la pata.

No se trata de convertir a tu equipo en personas que hagan las cosas sin cabeza y diligencia. Tienen que asumir tareas y sus responsabilidades. No puede haber más adelante excusas de no-ejecución y/o repetir los mismos errores una y otra vez. Es importante que durante una fase prolongada haya una fase de supervisión que aporta confianza y empuja a la vez.

Más adelante lo que funciona excepcionalmente bien es convertir el alumno en formador una vez que tenga un control mínimo de la tarea. Está comprobado también científicamente que esto ayuda a completar el proceso de aprendizaje y fortalecer los conocimientos.

Documentación de procesos y establecer reglas

Lo que más tiempo roba en el día a día son reflexiones sobre cómo interpretar una situación nueva o ligeramente desviada del estándar. Para esto ayuda documentar procesos y fijar “reglas de actuación”. Sobre todo equipos con poca experiencia temen tomar la decisión equivocada y no quieren asumir responsabilidades que perciben como demasiado grandes para ellos. Definir un proceso que tiene en cuenta diferentes escenarios ayuda a ahorrar tiempo y reducir el riesgo de tomar decisiones equivocadas.

Personalmente prefiero en la mayoría de las situaciones que tomen una decisión aunque sea la equivocada. El coste neto que surge de errores lo estimo ser de media más pequeño en comparación con el tiempo invertido en avalar cada decisión o encontrar una solución en primera persona.

Formar, confiar y empujar hacia tomar riesgos. Es cómo definiría mi propio estilo de dirigir equipos. No te puedo decir si es el mejor, ni el más adecuado. Te puedo decir que no es perfecto pero me ha dado buenos resultados en el pasado. Seguiré aprendiendo.

Stay tuned.

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