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Cómo estoy consiguiendo trabajar entre las 8 hasta las 21 horas

Trabajar muchas horas (productivas) es una de esas fórmulas “secretas” para lograr antes tus objetivos. Esto es cómo estoy consiguiendo alargar mi vida laboral.

Los que leen con atención se habrán dado cuenta de un pequeño matiz. No he puesto “de 8 a…” sino “entre las 8 hasta las…”. Una pista que ya te he dado es que no trabajo sin parar. No hago jornadas laborales de 13 horas sino que este es el rango en el que me muevo actualmente.

productividadDerechos de foto de Adobe Stock

También es importante destacar que esto no se va a convertir en una rutina habitual aunque lo ha estado siendo los últimos 3 meses. Ahora mismo estoy en un proyecto de consultoría para un cliente en Alemania. A partir de ahora viviré al menos 2-3 años en Alemania y después de 3 meses me podré por fin juntar con mi familia a principios de julio. El ritmo que inicio la semana que viene será otro, pero aun así te lo cuento porque para tu situación igual te puede encajar.

La primera mitad de mi jornada laboral

En realidad mi jornada ya empieza a las 6.45 horas. Es cuando empiezo a redactar el post para el blog. Salgo de casa típicamente sobre las 7.30 horas y comunico con mi equipo en España a través de audios de Whatsapp, aprovechando a tope los 30 minutos que necesito para llegar en tranvía a la oficina de mi cliente de consultoría.

Entre las 8 hasta las 17.30 estoy con el proyecto. Hago una pausa de media hora a las 12 horas donde como. ¡Sí, esto es la hora normal de comer en Alemania! Durante el día suelo trabajar en mis tareas, tengo reuniones con trabajadores de la empresa, me coordino con proveedores externos y/o le doy actualizaciones sobre mis avances a la persona que me ha contratado y a la que reporto de forma directa. Es lo que más se parece a un trabajo por cuenta ajena aunque se me considera una persona externa y mi tiempo aquí está limitado.

La segunda parte de mi jornada laboral

Por suerte tengo un equipo que puede funcionar perfectamente sin mí. Me asusta un poco porque me doy cuenta lo poco que he aportado en el pasado y lo mucho más productivo que somos ahora que no estoy presente físicamente. Es algo bueno, creo… :)

A las 18 horas he vuelto a casa. Nada más llegar hago algo de ejercicio. A las 18.45 horas empiezo a prepararme la cena (es otro ritmo). A las 19.15 horas me pongo a trabajar para mis propios proyectos. Me centro sobre todo en la planificación semanal, reviso métricas, analizo los datos de tráfico de la web, estudio las nuevas valoraciones de clientes, controlo stock, etc.

Con esto estoy fácilmente ocupado hasta las 21 horas. A esta hora hablo con mi mujer por teléfono. En ocasiones da tiempo también de hacer una video-llamada con los peques. Para cerrar el día miro un o dos episodios de Netflix de Friends (sí, soy un poco oldschool). A las 22.30 horas a dormir que a las 6.00 suena otra vez el despertador.

La clave para tener estos días es descansar, comer bien, hacer pausas, mover el cuerpo y estar organizado. Lo dicho, en breve mi día cambiará porque tendré la suerte de tener la familia otra vez cerca. Me adaptaré para seguir haciendo lo que estoy haciendo. Ya te contaré.

Stay tuned.

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