Cómo aplico el círculo dorado de Simon Sinek a mi negocio

Se ha convertido ya casi en una rutina antes de dormir: mis 5-10 minutos de Youtube. Muchas veces incluso sin imágenes, simplemente escucho el audio.

Ahora mismo le ha tocado a Simon Sinek. A pesar de ya haber escuchado hablar de él y del concepto del “Golden Circle” hace años, es ahora cuando realmente me ha cambiado un poco el chip. Te dejo con un enlace a su charla de TED con la que se hizo famoso.

Simon Sinek Golden CircleDerechos de foto de Adobe Stock

The Golden Circle de forma resumida

Tal como indica el nombre se trata de un concepto basado en 3 círculos:

What? (círculo externo)

¿Qué hacemos como empresa?

  • Alquilar habitaciones de hotel.
  • Diseñar ropa.
  • Fabricar coches.
  • Etc.

How? (círculo en el medio)

¿Cómo lo hacemos?

  • Haciendo uso de los mejores materiales.
  • Consiguiendo el menor coste para el cliente posible.
  • Entregando los pedidos a tiempo y en la calidad adecuada.
  • Etc.

Why? (círculo interior)

Y este probablemente es el más importante de todos. ¿Por qué lo hacemos?

  • Queremos habitar marte.
  • Poner un ordenador en cada casa.
  • Conseguir que las personas tengan suficiente dinero cuando se retiren.

Por qué el “porqué” es lo más importante de una organización

Las personas necesitamos motivos por los cuales levantarse cada mañana. Necesitamos saber qué trabajamos para una causa más importante que nosotros mismos.

  • “En el 2017 queremos facturar un 20% más”.
  • “Queremos ser líderes del mercado”.
  • “Tenemos la tecnología más innovadora”.

Estos tres ejemplos no sirven. No motivan profundamente. Puede que a corto plazo den un empujón sobre todo si están relacionados con incentivos económicos. Pero no son razones más grandes que nosotros mismos. Necesitamos algo que vaya más allá.

El círculo dorado aplicado a mi proyecto de coleccionismo

Si vendes “cosas” teniendo un comercio electrónico no es tan fácil encontrar un “por qué”. De hecho cuando escuché por primera vez el concepto de Simon Sinek no tenía claro cómo aplicarlo a un negocio tan poco espectacular como el de una tienda online. Pero luego caí.

Pensé en el perfil de nuestro comprador. Pensé en la razón del por qué nos compran. Nuestro producto aporta felicidad pero eso sería demasiado genérico. No es lo suficientemente preciso para aplicarse bien a nuestro caso.

Y me dije.

“Recreamos recuerdos de infancia”.

Nuestro negocio va de eso. Perfecto. El “por qué” lo tengo. Ahora por el “cómo”.

“Productos en perfecto estado de conservación entregados en el plazo más breve posible”.

Y ahora el “qué”.

“Vendemos productos para coleccionistas.”

Ahora creo que lo he entendido. Puede parecer una chorrada a primera vista. “¿Y esto qué me aporta a mi negocio?” Buena pregunta pero no te la puedo responder. Eso únicamente lo puedes averiguar tú mismo.

El beneficio de esto se verá a medio y largo plazo. Ya te iré contando.

 

  1. Carlos, me da la sensación de que se confunde el ‘por qué’ con el ‘para qué’ en la mayoría de las ocasiones.

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