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Cómo acaban mis semanas de trabajo – esto es lo que hago cada viernes

A pesar de disfrutar del trabajo también me gusta descansar y sacarle provecho al fin de semana para estar con mi familia. Antes de entrar en modo “finde” hago esto.

Me sigue soprendiendo cuando recibo mensajes de personas que me contactan a través de diferentes vías y me cuentan que siguen este blog hace años. En esta fase de mi vida estoy haciendo cero esfuerzos en tener más visibilidad sino estoy más bien disfruntando de la tranquilidad que tiene no estar tan presente en el “circo del marketing online”.

mis viernesDerechos de foto de Adobe Stock

Repaso Twitter a diario para estar al día y me alegro cuando veo alguna persona con la que he pasado profesionalmente más tiempo triunfar. Con el paso de los años me siento más equilibrado y me centro en lo que puedo aprender de una persona a la que le están saliendo bien las cosas en vez de intentar encontrar algo negativo.

Si he aprendido una cosa en la última década es que las rutinas son lo más potente que puedes adquirir como persona y como negocio. Llevo ya más de 1 año iniciando mi jornada a las 6 de la mañana. Hace un par de meses tuve que levantarme media hora antes y desde entonces he rascado esos 30 minutos adicionales levantándome ahora las 5.30 horas. Cuando lo conviertes en rutina no es demasiado complicado porque ya no es gran esfuerzo. Lo más complicado al inicio es el pequeño diablillo en tu cabeza que te grita a voces “¡es demasiado temprano!”. Ahora que lo hago ya no lo percibo así. Es cómo levantarme antes a las 7 de la mañana.

Empecemos ya ir un poco más al grano. Esto un viernes típico mío.

  1. Suena el despertador a las 5.30 horas. Hoy es el único día de la semana que no practico deporte y descanso. Voy al baño y me ducho.
  2. Preparo mi desayuno a las 6.00 horas. La cafetera ya está preparada. Nada más tengo que encender el fuego y calentar la leche. Mi plato, taza, cuchillo, etc. ya están en la mesa desde la noche anterior.
  3. Mientras que como mis tostadas veo vídeos en Youtube para formarme en algún tema que me interese en ese momento. Puede ser dropshipping, hablar en público, educar a tus hijos, entramiento, etc.
  4. A las 6.20 horas empiezo a redactar el post que se publicará el lunes a las 00.01 horas. De hecho esta entrada se ha escrito en un viernes. Tengo otro blog en el que se publican posts sábado y domingo. Esta semana ya los he preparado antes pero normalmente también los escribo y programo los viernes.
  5. A las 7.00 horas habré terminado a redactar este post hoy. Con más artículos a preparar puedo estar ocupado con esta tarea todavía 30-40 minutos más.
  6. Hasta las 7.45 horas habré planificado mi jornada en un Excel rellenando celdas con huecos de 30 minutos con tareas. De 7 a 8 se levantan los peques y no estoy centrando al 100% en el trabajo sino estoy con ellos para que puedan salir a tiempo al cole y la guardería.
  7. A las 8.00 horas empiezo con la primera tarea en mi hoja de cálculo. Típicamente le dedico los primeros 30 minutos del día de trabajo a mi proyecto de coleccionismo. Repaso nuestras métricas semanales para ver qué tal nos ha ido.
  8. Antes de las 9.00 horas he dado feedback a mi equipo a través del canal de Whatsapp. Cuando entran a la oficina le dedican los primeros minutos de su jornada a leer y escuchar mis mensajes para tener claro donde lo que será importante para el día.
  9. Hasta las 12.00 horas he realizado tareas en hasta 4 proyectos donde trabajo como consultor en Alemanía. El más gordo es el lanzamiento de la tienda online internacional del Borussia Dortmundo que por cierto quieren que esté 2 meses más de lo previsto con ellos.
  10. Antes de las 12.30 horas ya he comido. Es un horario muy temprano comparado con España pero si llevas en pie desde las 5.30 horas es como comer a las 14.30 si te has levantado a las 7.30 horas.
  11. Alrededor de las 16.00 horas hacemos una reunión de equipo a través de Google Hangouts. Veo la cara de mi equipo y ellos la mía. Nos reímos y gastamos bromas. Ellos a mí y al revés. Es importante sobre todo teniendo en cuenta que les meto mucha caña de lunes a viernes con alguna crítica constructiva dura que a su edad en ocasiones todavía les cuesta verla como algo positivo en un primer instanten. En todo ese tiempo habre seguido trabajando en mis otros proyectos.
  12. Alrededor de las 18.00 horas acabo mi jornada laboral productiva. Trabajar más no tiene mucho sentido porque por lo menos yo ya no soy tan efectivo. Dedico el tiempo a documentar mis horas para los diferentes proyectos (facturo como freelance por hora trabajada) y planifico la semana que viene para mi equipo ya en la cabeza.
  13. A las 19.00 horas acaba mi jornada. Todavía me queda suficiente tiempo para disfrutar de los peques. Ahora mismo vivimos en un pico más o menos grande pero cuando estoy en casa me falta un sitio para estar trabajando tranquilamente por lo que ya interactuan conmigo desde el momento que están en casa. Sobre todo el peque de 3 años no me hace nunca demasiado caso cuando le digo “Papá todavía tiene que trabajar un poco…” :)

Aparte de no hacer deporte y de la reunión por Hangouts el resto de semana es muy parecido. Ayer he estado en Dortmund con el Borussia, eso si quieres es la única pequeña variación. La mayoría de los días trabajo en remoto desde casa lo que es un lujo sin duda.

Pués ya sabes lo que hago típicamente los viernes. Ya son las 7 de la mañana y me estoy retrasando. ;) A ver si empezamos bien el día.

Stay tuned.

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