5 cosas que han mejorado mis resultados de trabajo que hace 10 años todavía no hacía

Los resultados de un mes de trabajo son la suma de lo que consigues de lunes a viernes. Siempre busco formas para mejorar. Esto son cosas que he encontrado.

Si quieres sacarle mayor provecho al día hay dos formas de hacerlo. La primera es trabajar más horas de forma productiva. En mi caso no puedo estirar este tiempo de forma infinita. Le puedo sacar 10-12 horas buenas a un día pero alargar más sería perder el tiempo porque mi cabeza ya no está donde tiene que estar. Practicar deporte a diario es una de las cosas que me ayuda a estar más concentrado.

productividad Derechos de foto de Adobe Stock

La segunda forma de hacerlo es trabajar más en menos tiempo. Cuando eres más joven sueles utilizar más la “fuerza bruta” y le echas horas hasta el cansancio total. Con más experiencia y el paso de los años aprendes a utilizar tu energía de forma más inteligente.

Levantarme a las 6 de la mañana

Levantarme a las 6 de la mañana ha alargado mi día literalmente 60 minutos. Son horas más por semana y más de 20 horas adicionales cada mes. Imagínate lo que podrías hacer con este tiempo. Al principio me ha costado un poco pero ahora mismo prácticamente no noto ninguna diferencia a cuando me despertaba a las 7. Es cuestión de priorizar y acostarse temprano. En mi caso suelo estar entre las 10.30 a las 11 de la noche durmiendo. En este tiempo también saco el post diario nada más empezar el día. Suele ser un momento para mi donde la creatividad fluye y una vez que tenga el tema lo puedo redactar en menos de 30 minutos cuando antes muchas veces tardaba entre 50 a 60 minutos y en ocasiones incluso más.

Trabajar en silencio

Ahora más que nunca está muy de moda comunicar por todos los lados lo muy ocupado que estás. Tuiteas sobre proyectos, horas de trabajo, viajes hacia clientes, etc. Siempre que hablas y escribes sobre trabajar no trabajas. Además pierdes una barbaridad de tiempo en retomar el hilo una vez que hayas parado para demostrarle al mundo lo duro que trabajas. La búsqueda continúa de reconocimiento que antes te daban tus padres es un signo de desesperación en una sociedad donde no nos podemos atar los zapatos sin compartirlo con el mundo. La opinión de desconocidos es tan importante como la de amigos y familiares. Según el número de seguidores incluso cuenta más. Con el paso del tiempo me he liberado cada vez más de esa adicción. Ahora trabajo en silencio aunque según Twitter parezca que no estoy haciendo absolutamente nada. No siento ya la necesidad de contarlo a personas que no me importan.

Escuchar música cuando trabajo

Las personas de mi equipo suelen ponerse música para aislarse del ruido de la oficina. Al principio lo veía como algo contraproducente que reduce la concentración. Buscando pruebas científicas para ello me dí cuenta que justo lo contrario es el caso. Ahora mismo p.ej. estoy escuchando música de piano con mis auriculares puestos. Me ayuda mucho a centrarme. En ocasiones entro hasta en un estado de flow donde el tiempo pasa desapercibido y puedo llegar a picos de concentración y productividad que antes no alcanzaba. No trabajo así durante todo el día porque aunque me ayuda mucho a centrarme también necesito estar más “destraido” para estirar un poco la energía disponible para el día.

Implementar métricas semanales

Sobre las métricas semanales ya he hablado más de una vez en los últimos días y no quiero abusar de cansino. Todo lo que saco de ellas puedes repasarlo aquí por si prefieres saltarte este parráfo.

Dar feedback de forma regular

Soy bastante auto-suficiente. Aunque me gusta como a todo el mundo que hago las cosas bien no lo necesito para seguir funcionando y estar motivado. También he tenido que aprender que yo no soy como todo el mundo. La mayoría de las personas funciona mejor teniendo el respaldo de que estás haciendo un buen trabajo. Aunque el volumen de feedback que ahora mismo estoy dando es el adecuado todavía necesito conseguir un mayor equilibrio entre crítica y elogios. Nadie es perfecto, así que es algo que tengo que mejorar.

Una de las cosas más importantes que he aprendido en los últimos años es que siempre tiene que haber un equilibrio. No es cuestión de simplemente sumar horas si no le sumas descando. Trabajar mucho tampoco sirve si no eres capaz de generar la cantidad de resultados adecuada por tiempo invertido. A nadie le debe importar más lo que hago que a mi mismo. Si no estoy a la altura es porque mis propias expectativas no se han cumplido, la opinión de terceros es menos relevante de lo que inicialmente pensaba. Hay que seguir, ya sabes, mejorando poco a poco cada día. Es la suma de pequeñas cosas que logra construir algo grande.

Stay tuned.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *